Instrucciones para salvar el mundo
Instrucciones para salvar el mundo Sus compañeros lo miran como si hubiera perdido la cabeza. Y tal vez lo haya hecho. Pero en medio del derrumbe, empieza a escribir otra vez. Textos caóticos, sucios, desesperados. Como él.
Una noche, Daniel y MatÃas coinciden de nuevo. Esta vez hablan. Comparten unas cervezas en silencio. No son amigos, pero hay una conexión: ambos han tocado fondo. Ambos están empezando a escarbar.
Mientras tanto, Cerebro llama a la policÃa. Intenta explicar su teorÃa sobre el asesino, pero la tratan como a una vieja loca.
—¿Ha leÃdo usted muchos thrillers, señora?
Ella cuelga, furiosa.
—Idiotas —murmura—. Las mujeres siguen muriendo.
Y una de ellas podrÃa ser Soraya.
El asesino está cada vez más cerca. Y las piezas, aún dispersas, están a punto de chocar con violencia.
La ciudad no solo escupe frÃo. Ahora también huele a sangre. El asesino ha matado otra vez. Esta vez, la escena es más brutal. Las autoridades siguen sin reaccionar. Las vÃctimas no son prioridad. Prostitutas negras, extranjeras, solas. El mundo sigue girando.
