Instrucciones para salvar el mundo
Instrucciones para salvar el mundo MatÃas empieza a investigar por su cuenta. Ha escuchado a Soraya, ha visto las noticias. Y siente que no puede quedarse quieto. Daniel también se implica. Los tres comienzan a hablar del asesino, a intercambiar ideas, a unir piezas.
La ciudad, mientras tanto, sigue devorando gente. Hay otro crimen. Más brutal. Más cerca.
Y entonces, Cerebro los encuentra.
Llega una noche al lugar donde Soraya suele estar. Les habla. Les muestra sus pruebas, sus papeles, sus teorÃas. MatÃas la cree de inmediato. Daniel duda, pero la intensidad de la anciana lo sacude.
—No estoy loca —dice ella—. Estoy cuerda en un mundo roto.
Los cuatro, finalmente, están reunidos.
Y el asesino también los ha visto.
La alianza improbable entre MatÃas, Soraya, Daniel y Cerebro se vuelve real. No son héroes, no tienen armas, ni entrenamiento. Pero tienen algo que nadie más parece tener: ganas de hacer algo. De no mirar a otro lado.
Cerebro les explica su hipótesis: el asesino tiene un patrón ritualista, escoge zonas poco vigiladas, siempre ataca en dÃas de lluvia. También ha encontrado una coincidencia: cada asesinato ocurre cerca de una estación de taxis.
