Instrucciones para salvar el mundo
Instrucciones para salvar el mundo MatÃas asiente. Entiende mejor que nadie ese mapa urbano. Propone vigilar. Ofrece su taxi. Y, por primera vez desde la muerte de Rita, se siente útil.
Soraya, pese al miedo, se niega a esconderse. No quiere volver a ser invisible. Ella conoce las calles, sabe qué ojos son peligrosos y cuáles solo están tristes. Ella también vigilará. Pero con astucia.
Daniel, más inseguro, vacila. No sabe si está preparado. Pero entonces, una noche, en su turno en urgencias, llega una joven herida. Es otra prostituta. Golpeada. Marcada. Y ahà entiende que no puede quedarse al margen.
—Voy con ustedes —dice al dÃa siguiente—. Ya basta de mirar desde lejos.
Empiezan a organizarse. No como detectives, sino como sobrevivientes que se cuidan. MatÃas patrulla con su taxi. Soraya informa desde las calles. Daniel vigila hospitales y puntos de riesgo. Cerebro coordina. Ella es el cerebro literal de la operación. Con su computadora, su memoria brillante, su terquedad.
—No somos superhéroes —dice MatÃas—. Solo estamos hartos.
Las noches se vuelven más tensas. Una sombra parece moverse más cerca. Soraya recibe llamadas anónimas. MatÃas siente que alguien lo sigue. El asesino sabe. Los ha identificado. Y comienza a jugar con ellos.