Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Los medios generales por los que podemos actuar sobre los sentidos de otros se limitan a dos, a saber: el movimiento y la voz. La acción del movimiento es inmediata por el tacto o mediata por el gesto: la primera, cuyo límite es la longitud del brazo, no puede transmitirse a distancia, pero en cambio la otra alcanza tan lejos como el radio visual. Por ello solamente quedan la vista y el oído como órganos pasivos del lenguaje entre los hombres dispersados.
Bien que la lengua y la voz sean igualmente naturales, la primera es más fácil y depende menos de las convenciones: pues son más los objetos que llaman la atención de nuestros ojos que los que alcanzan nuestros oídos, y las figuras poseen mayor variedad que los sonidos; también son más expresivas y dicen más en menos tiempo. Se dice que el amor fue el inventor del dibujo. Pudo también inventar la palabra, pero con menor fortuna. No muy contento con ella, la desdeña: tiene modos más vivos de expresarse. ¡Cuántas cosas decía a su amante aquella mujer que dibujaba gustosa su sombra! ¿Qué sonidos hubiese empleado para traducir el movimiento de esa varita?