Ensayo sobre el origen de las lenguas
Ensayo sobre el origen de las lenguas Los colores no están en los cuerpos coloridos sino en la luz; para que un objeto se vea, es menester que esté iluminado. Los sonidos también tienen necesidad de un móvil, y para que existan, es preciso que el cuerpo sonoro se vea perturbado. Ésta es otra ventaja a favor de la vista, pues la emanación perpetua de los astros es el instrumento natural que actúa sobre ella: que mientras que la naturaleza sola engendra pocos sonidos y, a menos que no se admita la armonÃa de las esferas celestes, son necesarios seres vivos para producirla.
Se ve por ahà que la pintura asà está más cerca de la naturaleza y que la música depende más del arte humano. Se siente también que una interesa más que la otra, precisamente porque acerca más el hombre al hombre y nos da siempre alguna idea de nuestros semejantes. La pintura suele estar muerta e inanimada; puede transportaros al fondo de un desierto: pero tan pronto como unos signos vocales hieren vuestros oÃdos, os anuncian un ser semejante a vosotros; ésos son, por decir asÃ, los órganos del alma y, si también os describen la soledad, os dicen que no estáis solo ahÃ. Las aves trinan, sólo el hombre canta; y es imposible oÃr un canto o una sinfonÃa sin decirse en seguida: ahà está otro ser sensible.