La desigualdad entre los hombres
La desigualdad entre los hombres La sociedad no consistió al principio más que en algunas convenciones generales que todos los particulares se comprometían a observar, de cuyo cumplimiento respondía la comunidad ante cada uno de ellos. Fue necesario que la experiencia demostrara cuán débil era semejante constitución y cuán fácil a los infractores eludir la prueba o el castigo de las faltas de que el público sólo debía ser testigo y juez; fue preciso que los contratiempos y los desórdenes menudeasen continuamente, para que al fin se pensara en confiar a algunos particulares el peligroso depósito de la autoridad pública y se encargara a ciertos magistrados el cuidado de hacer observar las deliberaciones del pueblo; pues decir que los jefes fueron elegidos antes de que la confederación fuese hecha y que los ministros de la ley existieron antes que las leyes mismas, es una suposición que ni siquiera es permitido combatir seriamente.