La Filosofía en el tocador
La Filosofía en el tocador EL CABALLERO: El cuadro que acabas de hacerme te responde de mi puntualidad… ¡Oh, cielos! ¡Salir…, dejarte en el estado en que estoy!… Adiós…, un beso, un beso solamente, hermana mía, para satisfacerme al menos hasta entonces. (Ella lo besa, toca su polla a través del calzón, y el joven sale precipitadamente).