Los Crímenes del amor
Los Crímenes del amor Aunque yo respete esa filiación, y me someta a ella a veces, estoy lejos sin embargo de adoptarla rigurosamente; en efecto, ¿no resulta muy difícil en siglos en que los viajes eran tan poco conocidos y en que las comunicaciones se hallaban tan interrumpidas? Hay modas, costumbres, gustos que no se trasmiten en absoluto; inherentes a todos los hombres, nacen, naturalmente, con ellos; dondequiera que existan, se encuentran huellas inevitables de esos gustos, de esas costumbres y de esas modas.