Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro Por boca del viejo George, que era harto parlanchÃn sobre la mayorÃa de los temas, trató una y otra vez de enterarse acerca de la naturaleza de la ofensa que lo segregaba como una criatura cuyos semejantes debÃan odiar y esquivar.
—¿Qué dice de mà la gente de los alrededores? —le preguntó un dÃa mientras marchaban de regreso a casa desde un campo distante.
El viejo sacudió la cabeza.
—Están disgustados con usted; terriblemente disgustados. ¡Ay, es un triste lÃo, un triste lÃo!
Y nunca pudo ser inducido a decir nada más esclarecedor.