Cuentos de humor negro
Cuentos de humor negro —Si algún dÃa se cuelan las gallinas en mi jardÃn —dijo Adela—, con toda seguridad mandaré por usted para que las espante. Hace «¡sus!» divinamente. Pero, por el momento, ¿le importarÃa tratar de echar a ese buey? Mire: acaba de emprenderla con un Mademoiselle Louise Bichot —añadió, con una calma glacial, mientras la enorme boca trituraba un ramo de color naranja encendido.
—Ya que ha sido tan franca respecto a la variedad del crisantemo —dijo Eshley—, no tengo inconveniente en informarle que éste es un buey de raza Ayrshire.