La reticencia de Lady Anne

La reticencia de Lady Anne

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Decíais que no era posible que hubiera una rana en mi leche con sopas; había una rana en mi leche con sopas —repetía, con la insistencia de un hábil estratega que no tiene intención de retirarse de un terreno que le es propicio.

Así, pues, a su primo, a su prima y a su anodino hermanito iban a llevarles a la playa de Jagborough aquella tarde y él se quedaría en casa. La tía de sus primos, que insistía, mediante un injustificable esfuerzo de su imaginación, en intitularse también tía suya, había planeado rápidamente la excursión a Jagborough a fin de hacerle patente a Nicholas las delicias que se perdía con toda justicia a causa de su deplorable conducta durante el desayuno. Tenía por costumbre, siempre que era castigado alguno de los niños, improvisar algún acontecimiento de naturaleza festiva de la que el transgresor era excluido implacablemente; si todos los niños incurrían en pecado colectivo, eran informados inmediatamente de la presencia de un circo en alguna localidad de los alrededores, un circo de una excelencia sin rival e incontables elefantes al que, de no haber sido por su depravación, les habrían llevado aquel mismo día.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker