La reticencia de Lady Anne

La reticencia de Lady Anne

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡El secretario! —susurraron los Huddle al unísono; instantáneamente adoptaron una actitud rígida que proclamaba que, pese a considerar culpables a todos los desconocidos, estaban dispuestos a oír lo que tuvieran que alegar en su defensa. El joven caballero, que se introdujo en la estancia con una cierta altanería elegante, no respondía en modo alguno a la idea que los Huddle tenían formada acerca del secretario de un obispo; no les cabía en la cabeza que los fondos episcopales financiaran un artículo tan costosamente tapizado cuando había tantas otras solicitudes de recursos. El rostro resultaba fugazmente familiar; si el señor Huddle hubiera prestado más atención al compañero de viaje sentado justamente enfrente de él en el vagón de ferrocarril dos días antes, tal vez hubiese reconocido a Clodoveo en su actual visitante.

—¿Es usted el secretario del obispo? —preguntó Huddle, tornándose conscientemente respetuoso.

—Su secretario confidencial —respondió Clodoveo—. Pueden llamarme Stanislaus; mi apellido no importa. El obispo y el coronel Alberti tal vez vengan a almorzar. Yo me quedaré aquí, en todo caso.

Aquello sonaba casi como el programa de una visita real.

—El obispo está pasando examen a una clase de confirmación en las cercanías, ¿no es así? —preguntó la señorita Huddle.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker