La reticencia de Lady Anne
La reticencia de Lady Anne —¡Más mixtura para codornices! —dijo la señorita Fritten—. Esas codornices deben ser muy voraces, o es que no se trata en absoluto de mixtura para codornices.
—Yo creo que es opio y que el hombre de la barba es un detective —dijo brillantemente la señora Greyes.
—No lo creo —dijo Laura Lipping—. Estoy segura de que tiene algo que ver con el trono portugués.
—Es más probable que sea una intriga persa a favor del ex Sha —dijo la señorita Fritten—; el hombre de la barba pertenece al partido gubernamental. La mixtura para codornices, por supuesto, es una contraseña; Persia está casi al lado de Palestina y las codornices aparecen en el Antiguo Testamento, ya sabes.
—Sólo asociadas a un milagro —dijo su bien informada hermana pequeña—. En todo momento me ha parecido que esto forma parte de una intriga amorosa.
El muchacho que tanto interés y especulación habÃa concitado sobre sà estaba a punto de partir con sus compras cuando Jimmy, el sobrino aprendiz que desde su puesto detrás del mostrador del queso y el jamón tenÃa una excelente panorámica de la calle, se plantó ante él.