A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh! Yo estar satisfecho ver tus comediantes.

—Estarás cansado.

—Poquito.

—Tu apartamento está dispuesto, y pongo a tu disposición todos los servidores que desees.

—Bastar a mí, alteza, mi escolta y un chitmudgar.

—Lo encontrarás ante tu puerta, milord. ¿Cuándo quieres asistir a la representación?

—Esta noche, si no te molesta.

—Un deseo tuyo es una orden para mí, milord —contestó cortésmente el rajá.

Se acercó al tigre y lo miró largo rato.

—Esta piel hará muy buen papel en tu habitación —dijo luego—. Te recordará siempre la gran empresa que has realizado. Ve a descansar, milord, y esta noche cenaremos juntos y te presentaré a otro blanco, que espero se convierta en tu amigo.

—Yo verlo con placer —dijo Yáñez.

La recepción había terminado.

El portugués llamó a sus malayos y abandonó la sala, que se iba vaciando lentamente, precedido por dos eunucos.

El rajá había vuelto a sentarse, o mejor dicho a tenderse en su trono, después de hacer con la mano un gesto imperioso que significaba:

—Dejadme solo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker