A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—En la corte, todos le tienen miedo.

—¿Y a mí también?

—¡Oh, no, milord! Todos le admiran, y se alegrarían mucho de verle en el lugar del favorito.

—Es una preciosa información —murmuró para sí el portugués.

Tragó aprisa el último sorbo, llamó a sus fieles malayos y siguió al oficial, diciendo:

—Preparémonos para una tormenta. El asunto de la comedia no pasará fácilmente. Por suerte, los actores se han marchado; por lo menos, eso espero.

Descendió la escalerilla y entró en la sala del trono. El príncipe Sindhia estaba allí, tendido como de costumbre en aquella especie de lecho, con varias botellas de licores dispuestas sobre una mesilla y un gran vaso lleno en la mano.

—Estoy muy contento de verte, milord —dijo, apenas entró Yáñez seguido de los malayos—. Te esperaba con impaciencia.

—Yo estar siempre a disposición de vuestra alteza —contestó Yáñez en su fantástico inglés.

—Siéntate cerca de mí, milord.

Yáñez cogió una silla y la colocó en la plataforma, cerca del lecho que servía de trono.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker