A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Veremos si tu estómago es tan sólido —replicó Sandokán—. Ahora tú, Tremal-Naik. El bengalí y Kammamuri agarraron al gussain por debajo de los brazos y le pusieron de pie.

—¿Qué más queréis de mí? —preguntó el desdichado con terror.

—Aún no hemos terminado —contestó Tremal-Naik—. ¿Creías escapar tan fácilmente? ¿Quieres evitar el resto? Pues entonces, confiesa.

—¡Ya os he dicho que no sé nada! —chilló Tantia—. No tomé parte en el secuestro de esa mujer. Y ya podéis arrancarme la lengua torturarme…, no podré deciros lo que no he hecho.

—Ya veremos —dijo Tremal-Naik.

Le empujaron fuera y le hicieron bajar la escalinata, deteniéndole ante un agujero muy profundo, que dos malayos estaban cavando.

—Ya bastará —dijo Sandokán a los dos piraras, tras echar un vistazo al hoyo—. El hombre no es gordo, todo lo contrario.

El gussain retrocedió dos pasos, mirando con turbación a Sandokán y a sus dos compañeros.

—¿Qué queréis hacer conmigo? —preguntó, rechinando los dientes—. Recordad que soy un faquir, un hombre santo que tiene la protección de Brahma.

—Llámale para que venga a librarte —recomendó Sandokán.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker