A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Sandokán se precipitó entre sus hombres, gritando:

—¡Refugiaos en seguida en el techo! Dentro de pocos minutos el palacio estará ardiendo. Primero las mujeres y los sirvientes; vosotros los últimos para cubrir la retirada.

Dicho esto arrancó una antorcha que iluminaba la galería y prendió fuego a las esteras de cocotero, luego corrió a través de las espléndidas habitaciones que formaban el departamento privado de Surama, incendiando los cortinajes de seda de las ventanas, las colchas de las camas, las alfombras, los ligeros muebles lacados.

—Que nos persigan ahora —dijo, cuando vio que las llamas prendían y las estancias se llenaban de humo—. Cincuenta mil rupias no valen un dedo de Surama.

Volvió a la galería, seguido por las columnas de humo para comprobar que no quedaba nadie.

Indios y malayos, tras hacer una última descarga, habían huido precipitadamente: las esteras, las columnas de madera e incluso el pavimento ardían con prodigiosa rapidez, lanzando en torno siniestros resplandores.

—Este edificio arderá como un trozo de yesca —murmuró Sandokán—. Es el momento de ponerme a salvo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker