A la conquista de un imperio
A la conquista de un imperio —SÃ; nos espÃan —contestó uno de ellos.
—¿Qué has observado?
—Algunos hombres vinieron a rondar cerca de la bangle.
—¿Muchos?
—Cinco o seis.
—¿Soldados del rajá?
—No: no eran soldados.
—¿No han regresado?
—Les hemos vuelto a ver hace un par de horas.
Sandokán miró a Tremal-Naik.
—¿Tú qué dices? —le preguntó.
—Que han advertido nuestra presencia, y que el rajá o el griego tratarán de hacer algo contra nosotros —contestó el bengalÃ.
—¿Atacarnos en la jungla?
—Empiezo a temerlo.
—¡Bah! Allà tenemos fuerzas suficientes para oponer una terrible resistencia. Si quieren seguirnos, que lo hagan: estaremos preparados para darles una lección tal que no la olvidarán fácilmente.
Subieron a la bangle, los malayos cogieron los remos y empezaron a remontar la corriente del Brahmaputra.