A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es extraño que tu mujer no te haya hablado de ellos.

—¿Quién? —preguntó Yáñez con ímpetu.

—Esa que llaman la princesa.

—¡Que la muchacha conoce a esos hombres! ¿Quién le ha contado eso, alteza? ¡Es una infamia!

—Lo ha confesado ella misma. Yáñez se llevó las manos a la faja, en la que escondía sus pistolas, y miró ferozmente al príncipe. Una cólera inmensa le invadía por momentos. Había comprendido perfectamente, y sentía que la tierra se hundía bajo sus pies.

—¡Alteza! —dijo con voz amenazadora—, ¿qué han hecho con la muchacha?

—Está en nuestro poder.

—¡Miserables! —tronó Yáñez con acento terrible—. ¿Cómo os habéis atrevido…?

El rajá que con la excitación de los licores que había bebido poco antes, tenía un ánimo insólito, contestó prontamente:

—¿Desde cuando un príncipe absoluto ha de pedir permisos a los extranjeros, milord?

—Os he prestado valiosos servicios.

—Y yo te he pagado.

—A un hombre como yo no se le compra con diez mil ni con veinte mil rupias. ¿Me comprende, alteza?

Se arrancó de los dedos los dos anillos y los echó al suelo con desprecio, diciendo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker