A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Te acepto desde ahora —contestó el Tigre de Malasia.

—Y yo —intervino Surama— pondré a tu disposición todos los tesoros del Assam y todos los sikhs.

—Gracias, muchacha, pero a todo eso prefiero a Yáñez, mi genio bueno. El príncipe consorte podrá ausentarse un par de meses.

—Y doce si quieres.

Los elefantes, aún asustados por los resplandores del incendio, proseguían su rapidísima carrera, jadeando y dando tales sacudidas a las cajas, que las personas que las ocupaban caían, de vez en cuando, en brazos unas de otras.

La jungla se extendía a lo largo de la orilla derecha del Brahmaputra, pero poco a poco tendía a cambiar.

Los bambúes desaparecían, dejando paso a altas gramíneas, a rápidas matas, a mangos que formaban soberbios grupos, a los taras y a las latanias. Sin embargo, seguía siendo una región sin poblados, sin cabañas, porque a los indios no les gusta habitar donde imperan los tigres, los rinocerontes, las panteras y las serpientes de mordedura fatal.

Aquella carrera velocísima duró hasta las diez de la mañana; entonces Sandokán, viendo que los paquidermos disminuían la marcha, dio señal de parada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker