A la conquista de un imperio

A la conquista de un imperio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aún no había salido el sol, pero las tinieblas empezaban a clarear. El alba no debía de estar lejos.

—Tratemos de alcanzar en seguida la orilla —murmuró—. Es mejor estar a salvo en el templo subterráneo antes de que sea de día. Nuestros hombres ya estarán allí tal vez, a menos que hayan preferido esperarnos en la bangle. Confío en que no hayan cometido la imprudencia de aguardarnos. ¡Bueno! Cuatro buenos golpes y atravesamos el río antes de que haya luz y los sacerdotes del templo me descubran.

Vuelto de nuevo, se disponía a deslizarse en silencio entre dos aguas, cuando un choque repentino le hizo retroceder.

—¿Quién me ataca? —se preguntó—. ¿Un cocodrilo tal vez?

Sacó a toda prisa el kris y trató de permanecer inmóvil.

Casi en seguida vio erguirse ante él una fea cabeza aplastada, de dimensiones semejantes a las de un tiburón, con una boca anchísima, armada de gran número de dientes agudísimos, provista en los ángulos de unos largos bigotes que le daban un aspecto extraño.

—¡Por Júpiter! —exclamó el portugués—. Ya conozco a estas bestias y sé lo voraces que son. Pero no sabía que también en los ríos de la India hubiera ballenas de agua dulce. En guardia, amigo Yáñez: son tan peligrosas como los cocodrilos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker