Aguilas de la estepa
Aguilas de la estepa —Espero llegar algún dÃa también yo a ser tan hábil.
—Te lo deseo de corazón… Bueno; mi plan consiste en informar a Abei del fracaso de su golpe, a fin de que apresure sus bodas con Talmá.
—Falta que la muchacha acepte…
—Las mujeres se resignan y olvidan pronto. Por otra parte, lo mismo que el otro, él es sobrino del beg… Una vez que lo hemos puesto al corriente seguiremos a los prisioneros y si escapan de las manos del emir, procuraremos que no se salven de las nuestras. Es preciso que no vuelvan a la estepa, sino se nos escaparán los thomanes de Abei.
—Estoy completamente contigo.
—¡Bravo! Parece que tu inteligencia comienza a despertarse… Bajo mi dirección harás carrera, hijo… Recojamos nuestros monos y dispongámonos a partir.
—¿Nos dejarán seguir a los prisioneros?
—No lo dudes; los loutis son bien vistos por los soldados.