Aguilas de la estepa
Aguilas de la estepa Las dos fieras, después de haberse aproximado a la pequeña colina casi arrastrándose por la arena, se habÃan separado y cumplÃan el giro en sentido opuesto, con los ojos puestos en la altura, como si la midieran para elegir el punto más favorable al asalto. Concluida la exploración se habÃan echado el uno junto al otro y emitÃan roncos rugidos.
—Es el asedio —dijo el loutis—. Anoche fue el guepardo, hoy los leones: voy a terminar en el vientre de una bestia feroz…