El Capitán tormenta
El Capitán tormenta —¡Adiós…, señora…! —repitió—. ¡Soy feliz… por haberte salvado…! ¡Mi… tormento… ha terminado…, señora! ¡Haz que muera… feliz…! ¡Un beso…, un beso… al fiel… esclavo!
Mientras el tÃo Stake y Simón lloraban arrodillados, la duquesa de inclinó sobre el moribundo y depositó un beso en su frente.
El-Kadur se estremeció y cerrando lentamente los ojos, inclinó la cabeza.
HabÃa expirado.