El Corsario Negro
El Corsario Negro —¡Gracias, señor! —dijo el soldado, escapando lleno de miedo y temiendo no salir del bosque.
El Corsario le vio alejarse, y asà que le perdió de vista entre las sombras se volvió hacia los que le acompañaban y dijo:
—¡Marchemos; el tiempo apremia!