El Corsario Negro
El Corsario Negro Nacido en Olonne, en el Poitou, fue en un principio marinero contrabandista de las costas de España. Una noche le sorprendieron los aduaneros. Perdió su barco, su hermano murió en la lucha, y él mismo quedó gravemente herido de bala, permaneciendo largo tiempo entre la vida y la muerte.
Curado, pero sumido en la miseria más espantosa, se vendió como esclavo a Montbars el Exterminador, por cuarenta escudos, que destinó a socorrer a su madre.
Primeramente fue siervo; después pasó a filibustero, demostrando poseer un valor excepcional y una fuerza de espíritu extraordinaria, con lo cual logró obtener del gobernador de las Tortugas el mando de un barco.
Con dicho barco, aquel hombre audaz realizó prodigios, causando daños enormes a las colonias españolas, vigorosamente apoyado por los tres Corsarios Negro, Rojo y Verde.
Un mal día naufragó, y empujado por la tempestad, fue a parar a las costas de Campeche, casi bajo los ojos de los españoles. Sus compañeros perecieron; pero él pudo salvarse de la muerte metiéndose hasta el cuello en el fango para que no le descubrieran.