El Corsario Negro

El Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Saliendo luego de aquella sepultura palúdica, en vez de huir, tuvo el atrevimiento de acercarse a Campeche disfrazado de soldado español, y de entrar en la ciudad para estudiarla mejor, y capitaneando algunos esclavos pudo volver a las Tortugas en una barca robada, apareciendo entre sus compañeros cuando todos le creían muerto.

Otro cualquiera se habría guardado muy bien de volver a tentar fortuna; pero el Olonés, por el contrario, se apresuró a volver al mar con dos barcos pequeños, tripulados por veintiocho hombres, y continuó sus depredaciones.

Tal era el hombre que más adelante había de realizar empresas maravillosas, y a quien se merendaron los caribes cuando iban huyendo de los españoles.

—¡Ven a mi casa! —dijo el Olonés dirigiéndose al Corsario Negro después de haberle estrechado la mano—. ¡Esperaba con impaciencia tu regreso!

—¡Y yo tenía grandes deseos de verte! —dijo el Corsario—. ¿Sabes que he entrado en Maracaibo?

—¡Tú! —exclamó estupefacto el Olonés.

—¿Cómo querías que me hubiese arreglado para apoderarme del cadáver de mi hermano?

—Creía que te habrías servido de intermediarios.

—No; sabes que prefiero hacer las cosas por mí mismo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker