El Corsario Negro

El Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los cinco vascos no se habían movido, esperando la acometida de ambos filibusteros. Firmes sobre las piernas, que tenían un poco abiertas para hallarse más prontos a toda evolución, con la mano izquierda apoyada fuertemente en el cinto, la diestra en el mango de la navaja y el dedo pulgar tendido en la parte más ancha de la hoja, esperaban el momento oportuno para descargar golpes mortales.

Debían de ser cinco diestros, esto es, valientes, para los cuales seguramente eran conocidos los golpes más peligrosos, como el jabeque, herida ignominiosa que se da en el rostro, y el terrible desjarretazo, que se da por detrás, bajo la última costilla, y que secciona la columna vertebral.

Al ver que no se decidían, el Corsario, impaciente por abrirse paso, cayó sobre sus tres adversarios, tirando estocadas a derecha e izquierda con una velocidad fulmínea, mientras que, por su parte, Carmaux cargaba sobre los otros dos, acuchillándolos como un loco.

Los cinco diestros no se asustaron por eso; dotados de prodigiosa agilidad, saltaban hacia atrás, parando los golpes, ya con la larga hoja de sus armas, ya con el serapé formado con la capa enrollada que llevaban en el brazo izquierdo.

Los dos filibusteros atacaron con prudencia al hacerse cargo de que tenían que habérselas con peligrosos adversarios.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker