El Corsario Negro

El Corsario Negro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Tenemos en nuestra mano la vida de dos de esos bribones! —contestó el Corsario, amartillando precipitadamente la pistola que llevaba al cinto.

Iba a hacer fuego sobre el más próximo, cuando vio que encima de los cuatro vascos, que se habían reunido y que ya creían segura la victoria, caía una sombra gigantesca.

Aquel hombre que llegaba tan oportunamente tenía en las manos un gran garrote.

—¡Moko! —exclamaron a un tiempo el Corsario y Carmaux.

En vez de contestar, el negro levantó el palo y empezó a descargar garrotazos sobre los adversarios, con tal furia, que los desgraciados rodaron por tierra en un abrir y cerrar de ojos, unos con la cabeza rota y otros con las costillas hundidas.

—¡Gracias, compadre! —dijo Carmaux—. ¡Mil rayos! ¡Qué granizada!

—¡Huyamos! —dijo el Corsario—. ¡Aquí ya no tenemos nada que hacer!

Despertados por la gritería de los heridos, algunos vecinos comenzaban a abrir las ventanas para ver qué sucedía.

Los dos filibusteros y el negro, desembarazados ya de los cinco asaltantes, volvieron a escape la esquina de la calle.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker