El falso brahman

El falso brahman

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Cómo cien gigantes indostanos? ¡Tenían bien poca fuerza esos señores espantapájaros! Nosotros en Europa no hemos tenido más que dos gigantes, que se llamaban Sansón y Hércules, pero con sólo una quijada de asno podían hacer polvo a quinientos gigantes indostaneses y quizá… ¡Oh…, también oigo yo un ruido!… ¡Por Júpiter! Cualquiera diría que esos colosos están arrasando el bosque. Veremos si son capaces de lanzarnos también a nosotros por los aires.

Después, alzando la voz, mandó secamente.

—¡Preparad las carabinas!…

Un enorme carro, compuesto de pesadas vigas unidas por arpones de hierro y con ruedas altísimas, todo macizo, hallábase inmóvil, un poco atascado en la tierra gruesa y en medio de un espléndido bosque erizado de gigantescos taras[6], tamarindos, cocoteros y mangos.

Ocho hombres montaban sobre aquella extraña fortaleza, que un vigoroso elefante había arrastrado hasta allí, para correr inmediatamente a emboscarse en medio de un grupo espesísimo de mangos. El personaje que estaba al frente de todos, y que se hacía llamar a su capricho alteza o señor Yáñez, era un hermoso tipo europeo, de unos cincuenta y cinco años, con la espesa barba encanecida y la piel un poco bronceada por haber vivido largo tiempo en aquellas regiones ecuatoriales.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker