El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh! No lo esperéis, capitán —contestó el filibustero.

—Entonces, ¿para qué ir hasta allí?

—Porque la muralla próxima está destruida en parte y ya encontraremos el medio de bajar al foso, y luego…

Se detuvo, con la boca abierta y mirando al conde.

—¿Qué?… —respondió el corsario.

—Soy un verdadero estúpido, capitán.

—¿Por qué?

—No podemos pasar por la «Puerta del Sol» sin correr el riesgo de rompernos la crisma en el fondo del foso. No hay duda de que voy envejeciendo muy de prisa.

—¿Estás loco, Mendoza?

—No, señor conde; soy medio idiota. ¿No estáis vestido de alabardero?

—Creo que sí.

—Nos presentaremos a la guardia de la puerta; vos diréis que habéis recibido la orden de acompañarme y de hacerme salir. Podéis añadir, si no os parece mal, que soy un espía que va a vigilar a los bucaneros. A un soldado se le da siempre crédito.

—¿Y hace poco asegurabas que eras medio idiota? —dijo el conde riendo—. Se me figura, por el contrario, que cada día te vas volviendo más astuto, viejo escualo. En marcha; no quiero encontrarme en Santo Domingo cuando despunte el alba…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker