El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pero resulta interesantísimo, porque se arriesga la vida de un hombre.

—Prefiero apostar doblones —repuso el joven—. Lo encuentro más cómodo.

—¿Y cuando no queda dinero?

—Se deja la mesa de juego y se marcha uno a dormir a su camarote; al menos así se acostumbra a hacer entre la gente de mar.

—Pero no entre nosotros.

—¡Qué diablo! ¿Seréis hombre distinto de los demás, señor conde?

—Pudiera ser —respondió secamente el capitán.

—Tenéis gustos malísimos.

—¿Pretendéis ofenderme?

—¡Yo! Nada de eso, capitán. He venido aquí para jugar, no para enfadarme o para provocar un escándalo. ¿Qué dirían de mí?

—Acaso tengáis razón.

—Dejad, pues, en paz a las pieles vivas o muertas y juguémonos nuestros doblones o nuestras piastras. Estos al menos no tienen pieles que se vendan.

—¿Apuntáis?

—Cien piastras —contestó el joven hidalgo.

—¿Intentáis arruinarme?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker