El hijo del Corsario Rojo
El hijo del Corsario Rojo —¿Deseáis conocer las razones que he tenido para dejar a Europa y recorrer América? No por sed de aventuras; no por sed de riquezas, que desprecio profundamente; he dejado allá en las playas ligures tierras y castillos… sino por pedir cuentas a vuestro cuñado, el exgobernador de Maracaibo, de lo que ha hecho de mi hermana, la sobrina del gran cacique de Darién.
—¡De Darién! —exclamaron al mismo tiempo la marquesa y el bucanero.