El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Otra vez los indios? —preguntó el gascón, levantando su acero.

—En mi vida he visto indios con ojos fosforescentes —contestó el vizcaíno.

—Entonces será algún gato montés.

—Pero un gatazo terrible.

—Vaya, compadre, echad mano de la navaja.

—¡Qué ojos tiene el bicho!

—Yo creo que es un jaguar hambriento —indicó el flamenco.

—No sé lo que es un jaguar hambriento, porque en Gascuña no he visto más que gatos y lobos.

En medio de la tenebrosa espesura veíanse centellear dos puntos luminosos, que tenían extraños resplandores verdosos y amarillentos.

Era indudablemente un jaguar en acecho de su presa.

—¿En qué quedamos, camarada? —preguntó el gascón, al observar que el vizcaíno no se movía—. Sería ridículo que un gato, aunque fuese tan grande como un toro, tuviera a raya a tres aventureros famosos.

—¿No veis que nos cierra el paso, amigo Barrejo? —contestó Mendoza.

—Dadle un puntapié. Los gatos gascones, cuando ven una pierna levantada, echan a correr.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker