El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Aunque sean cuarenta y ocho —replicó don Juan de Zabala.

—Volveré, si os place, mañana por la noche, y os daré una respuesta afirmativa o negativa. En el caso de que aceptase y lograse la libertad del marqués, ¿qué debo decir de la joven que tenéis a vuestro cargo?

—Que se halla en lugar seguro.

—Pero ¿dónde? —insistió el conde.

—No se lo comunicaré sino al marqués.

A duras penas logró el señor de Ventimiglia refrenar un gesto de cólera.

—Nos veremos de nuevo mañana por la noche —dijo después.

—¿Dónde habitáis?

—En una modesta posada de los suburbios; no sé siquiera cómo se llama.

—¿Necesitáis dinero?

—Por el momento no, señor. Ya me lo daréis si acepto vuestra proposición.

Don Juan de Zabala púsose en pie, lo que quería significar que la audiencia había terminado.

El conde hizo una profunda reverencia y salió con los tres espadachines, no muy satisfecho del diálogo.

Aún no había puesto el pie en la calle, cuando un esclavo entró en el gabinete, diciendo:

—Señor ahí está un caballero que desea veros.

—¿Quién es?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker