El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Han debido hacer cuenta de este acero —gritó—. Decid al capitán que espere diez minutos, para que la marquesa de Montelimar pueda acabar de comer tranquilamente, y si insiste, haced que le apaleen los esclavos… ¡Mendoza! ¡Martín!

Los dos marineros, al oír que los llamaban, precipitáronse en el saloncito, empujando a un lado al pobre mayordomo y desenvainando las espadas.

—¡Conde! —exclamó la marquesa intensamente pálida—. ¿Qué significa esto?

—Os lo diré en seguida, señora —respondió el corsario—. Permitidme; primero que interrogue a mi gente. ¡Es para mí cuestión de vida o muerte!

—¡Dios mío! ¿Qué decís?

—Un minuto, marquesa. Habla tú, Mendoza.

—Señor conde, parece que se disponen a prenderos o a abordarnos —contestó el viejo marino—. Desde hace algunas horas todos los galeones y carabelas toman posiciones a la salida del puerto, como si abrigasen el propósito de no dejarnos zarpar. Alguien ha traicionado nuestro secreto.

—¿Qué ha dispuesto mi teniente?

—El señor Verra ha hecho cargar los cañones para ametrallar si es preciso a los galeones y carabelas, y ha ordenado que se armen todos los marineros. No tenemos echada más que un ancla.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker