El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Preferible es esto a que nos cuelguen, amigo Mendoza —repuso el conde.

—No digo lo contrario, señor. A los vascongados como yo, no nos agrada la cuerda, especialmente cuando ha sido tejida por españoles, porque es la más peligrosa, al menos para las personas de nuestra religión.

—Sin embargo, por tus venas corre sangre española.

—Es cierto, capitán, pero nunca he andado de acuerdo con ellos.

—Y acaso esto sea un mal —replicó el conde—. Al menos habrías podido rogarles que nos dejasen paso libre hasta llegar a la fragata.

—¡Hum! —exclamó Mendoza, arrancándose tres o cuatro pelos—. Los españoles no son tan cándidos. Sin andarse con rodeos, me habrían cogido y colgado del palo más alto de sus galeones, como a un pirata cualquiera.

—De modo que tendremos que permanecer en este nido de buitres o de búhos, como tú has dicho, hasta que la marquesa nos proporcione el medio de escapar.

—No habéis pensado, señor conde, en que a tres metros bajo nosotros hay techos.

—¿Qué quieres decir, Mendoza? —preguntó el hijo del Corsario Rojo, sorprendido por aquella contestación.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker