El hijo del Corsario Rojo

El hijo del Corsario Rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Que podríamos dar un salto y marchamos tranquilamente, antes de que veamos los cascos de esos malditos alabarderos.

—¿Escapar como ladrones, sin avisar siquiera a la generosa dama que ha tratado de salvarnos? ¿Dónde está la galantería, Mendoza?

—Cuando se trata de salvar la piel, señor conde, no me acuerdo para nada de la galantería. Yo no soy más que un marinero.

—Entonces deja tus tejados para luego —replicó el hijo del Corsario Rojo.

—Martín y yo esperamos cuanto queráis, mi capitán. Bien sabéis que somos gente de guerra y que nunca nos desagrada mover las manos. ¡Cuántas estocadas he dado mientras navegué a las órdenes de vuestro padre!

—¡Calla, Mendoza! —gritó el conde con voz alterada.

—Tenéis razón, capitán; soy un animal tan grande como una ballena —contestó el viejo marino.

El conde, apoyado en el alféizar de la ventana, miraba ansiosamente a lo lejos, a través de la inmensa selva de campanarios y de torrecillas, tratando de descubrir su fragata, anclada en el puerto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker