El hombre de fuego

El hombre de fuego

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—El vulrari no perdona —respondió el marinero—. Pero todavía quedan ahí arriba más monos, y tengo unas veinte flechas. ¡Despachemos antes de que vuelvan los eimuros!

Lanzó una segunda flecha, después una tercera, y sucesivamente tantas cuantos monos que daban sin errar una sola vez el tiro.

Dos minutos después habían callado los pobres cuadrumanos. Pendían de las ramas como frutas, sin dar la menor señal de vida.

—Y ahora, ¿qué decís de este tubo, que os parecía un sencillo bastón? —preguntó Díaz.

—Que vale más que nuestros arcabuces —contestó Alvaro, que aún no había salido de su asombro.

—Mata sin hacer ruido —dijo el marinero.

¡Lástima que me queden poquísimas flechas! Por más que conozco el secreto para fabricar el vulrari. Más adelante os proveeré también a vosotros de cerbatanas.

No es difícil destilar ese veneno, conociendo las plantas de donde se extrae.

—¿Quién os lo ha enseñado?

—Un viejo cacique de los tupinambás. Es un secreto que se transmite sólo a los pyaies, y que todos los demás ignoran. Allí tenéis por qué los indios no podrían hacer nada sin mí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker