El Le贸n de Damasco
El Le贸n de Damasco EN LA GALERA DEL BAJ脕
Mientras el griego se desembarazaba con tanta habilidad de los incautos marineros, Mico prosegu铆a su marcha hacia la galera almirante, con las luces apagadas para eludir que le dispararan desde las naves con alguna culebrina.
A distancia refulg铆an los faroles de la flota turca, aquellos grandes y magn铆ficos fanales en ocasiones de hasta metro y medio de altura, todos de plata, con excepci贸n de los de la capitana, que eran de oro.
Mico, que como marinero val铆a tanto como el griego, observ贸 las continuas maniobras de las galeotas, que se cruzaban e iban de un lado a otro de la capitana para protegerla de una improbable sorpresa, e hizo avanzar su embarcaci贸n hacia una de ellas. No tard贸 en o铆r una voz amenazadora, que gritaba:
鈥斅縌ui茅n vive? Detente o te ametrallamos igual que a un perro cristiano.
鈥擳urco que procede de la ensenada de Capso y trae una carta del sult谩n 鈥攔epuso con acento sereno el alban茅s.
鈥擜proxima tu chalupa.
El monta帽茅s arri贸 el velamen y con r谩pida y muy h谩bil maniobra aproxim贸 su chalupa a babor de la galeota.
鈥擲ube.
