El León de Damasco
El León de Damasco No. Se trataba de una bella joven, admirada en Nápoles no solo a causa de su hermosura, sino por su maestrÃa en el manejo de las armas, hija del duque de Éboli, célebre espadachÃn, asesinado por sus enemigos —diez contra él a un tiempo— en la calle de Toledo. Era novia de un noble francés, el señor de Le Hussière, famoso capitán que servÃa a la República de Venecia, y marchó a Chipre y CandÃa con sus galeras de Alà Bajá y hubo de entregarse por último. Los mahometanos no le dieron muerte ante la perspectiva de un buen rescate, asà como por tratarse de un francés, ya que Francia y TurquÃa mantenÃan muy buenas relaciones.
A partir de entonces nadie pudo saber lo que le habÃa ocurrido.
Por esta razón la joven duquesa abandonó Nápoles, dispuesta a encontrarle y a rescatarle costara lo que costara. Se embarcó en una galera de Malta, que eran las únicas en aquel tiempo que se atrevÃan a adentrarse en aquel peligroso mar, frecuentado dÃa y noche por los navÃos turcos siempre en busca de cristianos, y desembarcó en Chipre, tal como hemos indicado, en compañÃa de un árabe que su padre adquirió en Moka en calidad de esclavo y que adoraba a su joven ama extraordinariamente, estando siempre presto a sacrificar su vida por ella.