El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay LOS GAUCHOS
Aquella pequeña vivienda perdida en medio de la inmensa pradera, lejana de todo centro civilizado, en la tierra correteada solamente por los indios, era bastante mezquina hasta el extremo de no merecer siquiera el nombre de cabaña.
Parecía que hacía poco que había sido construida, pero ya se estaba cayendo. Sus muros de tapia presentaban por todas partes boquetes como si hubiesen aguantado algún furioso asalto o hubieran sido agrietadas por un formidable terremoto; su techo formado con hierba, presentaba anchas hendiduras por las cuales sin duda pasaría la lluvia en abundancia. La puerta, hecha con estacas espinosas, se sostenía a duras penas.
La cerca que rodeaba la vivienda, estaba aquí y allá arrancada como si hubieran pasado por ella gentes, sin incomodarse en asaltarla.
El interior no valía mucho más. El suelo todavía tenía hierba y estaba alfombrado de basura, huesos, y hojarasca seca, amontonada de cualquier modo, acaso para servir de lecho. El mobiliario se reducía a dos sillas de montar grandes y pesadas, algunos correajes de montura, algunas mantas, unas cuantas cuerdas, un caldero de hierro y dos cráneos de búfalo, que debían suplir a las sillas.
