El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay EL HECHICERO
Cuando se repusieron de la profunda emoción experimentada, los dos cautivos se vieron casi solos y completamente libres; un hombre se encontraba a pocos pasos de ellos, sentado en una piedra, con la cabeza entre las manos, como si estuviera sumergido en profundas reflexiones.
Todos los demás se habían retirado a notable distancia, pero formando una especie de semicírculo que impedía toda evasión, ya que el diámetro lo constituía el río que era infranqueable por aquellos feroces peces caribes que lo infestaban y continuaban devorándose en las inmediaciones de la orilla.
Cardoso y el maestro, al sentirse libres y todavía vivos, se pusieron a observar detenidamente al extraño personaje que había llegado en tan buena ocasión para salvarles de los dientes de los mondongueros, y que al parecer no se ocupaba de ellos.
