El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay —¿Se habrá vuelto loco el jefe? —preguntó Cardoso—. ¿Qué tenemos nosotros que ver con esa historia del jaguar y del niño devorado?
—Sois los hijos de la luna —dijo el agente del gobierno, que no se habÃa marchado.
—¿Y por qué, usted, señor hechicero, no ha mandado al rÃo a ese jaguar? —preguntó el maestro con violencia—. Que el diablo se lleve la luna y a los malditos paganos que nos han tomado por hombres caÃdos del cielo.
—Tengan ustedes cuidado —dijo el agente—. Hauka no es hombre para tomarlo a broma.
—¿Entonces, vamos a tener que ir a sonsacar al jaguar?
—Hauka lo ha dicho.
—¿Y con qué armas?
—Les dará a ustedes sus carabinas.
Dicho esto se marchó sin esperar respuesta. Cardoso y el maestro se quedaron allà estupefactos, por aquella extraña aventura que les podÃa costar la piel.
—¿Qué dices a esto, hijo mÃo? —dijo al fin el maestro.
—Yo digo que aquel zorro de Calderón trata de ponernos en un apuro.