El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay —¿Habrán encontrado un tesoro? —preguntó Cardoso que se habÃa acercado seguido de Diego y del agente del gobierno.
—SÃ; pero en forma de aguardiente —respondió el maestro que estaba radiante de gozo—. Ahora presenciaremos una hermosa orgÃa, hijo mÃo, y nos guardarÃamos bien de no aprovecharnos de olla.
—¿Por qué, marinero? Si cuentas con tomar parte en la bebida dudo que esos borrachos te dejen ni un sorbo de licor.
—Renuncio voluntariamente a la bebida —respondió el marinero, que sonreÃa con expresión misteriosa—. ¡Vamos, bebedores! ¡Desfondad los barriles!
No tenÃan necesidad de que se les animase. Los patagones, que son formidables bebedores y que aman con frenesà las bebidas espirituosas, como, por otra parte es observado en todas las poblaciones salvajes, habÃan desfondado los dos barriles y se habÃan puesto a beber sirviéndose de las manos unidas en forma de cuenco.