El tesoro del Presidente del Paraguay

El tesoro del Presidente del Paraguay

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero su alegría fue de breve duración. Los otros grupos, que no habían probado los efectos del fuego, avanzaban intrépidamente, lanzando las bolas, que si bien no herían a los defensores de la estancia, desvencijaban poco a poco la poco sólida estacada. Eran más de cien los salvajes armados todos con lanzas y decididos a todo, a lo que parecía.

—No hay que perder tiro, Cardoso —dijo el maestro.

—Tengo el pulso firme —respondió el muchacho.

—Tira sobre los más cercanos.

—Bien, marinero.

—Y si ves a Hauka, no le perdones.

—Será el primero que caerá, si se presenta.

—¿Ves a Calderón?

—Está en su puesto.

—¡Señor Calderón, necesitamos que venga usted en nuestra ayuda!

El agente del gobierno, que había comprendido lo crítico y desesperado de la situación de sus compañeros, en lugar de responder dejó su puesto y se acercó a la entrada del recinto.

—Voy con ustedes —dijo con su calma acostumbrada.

—¿No se oye ningún galope hacia el Norte?

—Ninguno.

—¡Oh, si Ramón pudiese oír nuestro tiroteo!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker