El tesoro del Presidente del Paraguay
El tesoro del Presidente del Paraguay Un centenar de kilogramos de galleta, suficiente para más de cuatro semanas, una abundante provisión de carne en conserva y de pescado salado, algunos paquetes de chocolate, ropas de recambio, mantas de lana, dos carabinas de precisión y dos pistolas, asà como abundantes municiones, un hacha, un par de cuchillos, tres cinturones de salvamento que debÃan rendirles grandes servicios en el caso de que el globo fuese a caer en el mar; después, dos barómetros, dos termómetros y dos brújulas. Por último, una pequeña cocina portátil con una discreta cantidad de alcohol.
—Ya decÃa yo que el pobre capitán era una gran persona —dijo Diego después de haber examinado todas aquellas cosas—. Aunque fuésemos a parar a una isla desierta, podrÃamos vivir un discreto número de dÃas y tendrÃamos con qué procurarnos alguna caza.
—Di, marinero, ¿podrÃamos, por el pronto, meter el diente a alguna cosa?
—Iba a proponértelo, hijo mÃo.
En aquel mismo momento el señor Calderón, que no habÃa abandonado su observatorio, exclamó:
—¡Un punto en el Océano!