En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —No; cruzaremos la laguna e iremos a anclar en el extremo opuesto, donde hay un lugar seguro sólo por mà conocido.
—¿Y no nos seguirán los salvajes?
—Tienen demasiado miedo.
—Pueden dar la vuelta por la playa.
—No se atreverÃan, porque todas estas selvas están habitadas por tigres, búfalos ferocÃsimos y rinocerontes, animales más peligrosos aunque los cocodrilos.
—Lo sé por experiencia —respondió el francés—. La pasada noche por poco me devora un tigre al que erré el tiro.
—Dispensad —dijo Amali, con algún embarazo—. Ahora que ha pasado el peligro, ¿queréis decirme por qué motivo os he encontrado aquÃ, en aquel canal que es conocido de muy pocos?
—Ya os he dicho que soy cazador.
—SÃ, me acuerdo.