En El Mar de las Perlas

En El Mar de las Perlas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Juan Baret y Durga volvieron la espalda a la laguna y emprendieron el camino a través del bosque, mirando al suelo para no pisar la cola de alguna serpiente, por haber muchísimas en los bosques del Ceilán, y casi todas de mordedura mortal.

Las serpientes de cascabel que son las más temibles, porque matan en pocos minutos a los animales de más talla, pululan en los terrenos húmedos, así como también las «cobras de Manila», sin contar con las boas, que trituran entre sus espirales hombres y fieras con una facilidad increíble.

Y no solamente las serpientes eran de temer, pues abundaban igualmente los escorpiones, no menos venenosos, las arañas de picadura mortal, y luego tigres, panteras, rinocerontes y también los elefantes bravos, asaz peligrosos, que no vacilan en atacar a los hombres que encuentran en los bosques.

Juan Baret sin embargo, no era hombre para dejarse sorprender. Había recorrido por largos años las selvas de la India central y meridional, las selvas del Norte, las llanuras palúdicas del Ganges y ya sabía lo que tenía que pensar de los moradores de las regiones selváticas.

—¿Conoces el camino? —preguntó a Durga, que le precedía a tres pasos de distancia, llevando el fusil bajo el brazo.

—Sí —respondió el indio.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker