En El Mar de las Perlas
En El Mar de las Perlas —No le volverás a ver, mi querido Maduri. Estás bajo mi protección y te llevaré a un lugar seguro donde podremos desafiar a todos los guerreros del maharajá. Pero, dime, ¿te daba miedo también Mysora?
—No, tÃo; ella era buena conmigo y siempre me regalaba golosinas. Y cuando veÃa borracho al maharajá, me hacÃa esconder, porque también ella temÃa que me hiciera matar.
—AsÃ, ¿no odias a Mysora?
—No; la querÃa como a una hermana.
—¿Sabes dónde está ahora?
—Me han dicho que los piratas la robaron y mataron.
—No es verdad, Maduri. Esos piratas eran mis marineros y Mysora es hoy mi prisionera.
—No le habréis causado ningún daño.
—¡Oh, no! Todo lo contrario.
—Ya me llevarás a ella.
—SÃ, cuando hayamos encontrado mi barco, iremos a buscarla. ¿Te habló alguna, vez de mÃ?
—SÃ, varias. DecÃa que te habÃa visto en las pesquerÃas de perlas.
—¿Manifestaba odio al hablar?
—No, tÃo, antes te compadecÃa, pero te temÃa.
—¿Por qué?
—No sé; quizá por temer que vengases la muerte miserable de mi padre.